Pito, pito, gorgorito…

   En mi viaje a Londres tuve mucho, pero que mucho tiempo de escuchar mi música favorita, y como no los podcast de pensamiento positivo (soy fan, cualquier día me veis persiguiendo a Sergio Fernandez cuan loca enfervorecida) y fue así como se me iluminó la bombilla (si, a veces los cables hacen conexión y salta una chispa, deja de bailar el bizcocho y me da por pensar)y fui consciente de todas la decisiones que tengo que tomar a lo largo del día, desde que ponerme por la mañana hasta si darle a la siguiente pista del ipod. Por suerte ese día dejé esta, que me inspiró de sobremanera.

 Jugando a la ruleta rusa con mi vida.

   Parece, por mi modo de escribir y ver la vida, que soy una locuela de cuidado que toma las decisiones cuando se levanta un feliz martes sin pensar en las consecuencias…nada más lejos de la realidad. Bien es cierto que lo de sentarme con un papel y un boli no es mi estilo, y que los grandes cambios de mi vida ha llegado un día cualquiera andando por la calle, es como que una verdad se choca con fuerza contra mi, mis ojos se abren como platos y un “ahhh” se escapa de mis labios pero también es cierto que lo pienso muy mucho, tomo la balanza imaginaria y voy metiendo en un sitio u otro los pros y contras.

 Si está en un termino medio, elijo lo arriesgado.

   Hace tiempo que hice mía la frase “quien no arriesga, no gana” y fue a raíz de una historia que me pasó en Madrid y me marcó profundamente.

    Estaba un día en la biblioteca del museo Reina Sofia, rodeada de catálogos de arte, como una niña ante un montón de chuches, en la facultad de bellas artes de Granada jamás había dispuesto de un catalogo tan amplio, y ese sitio se convirtió en mi santuario donde pasar horas y horas, era pequeña y muy poco frecuentada, la luz natural entraba a raudales desde las claraboyas del techo, el olor a libro nuevo impregnaba el ambiente, en fin, mi mundo de Alicia en el país de las maravillas donde evadirme.

    Tenía tres o cuatro catálogos abiertos de Gustavo Torner (mi artista favorito del mundo mundial) y se me acercó un señor mayor a mirar por encima de mi hombro.

 

   – ¿Te gusta la obra de Gustavo?

   – Me encanta, es mi artista favorito (susurré para no romper el silencio reinante)

   El señor se sentó a mi lado y me miró durante unos instantes, como calibrando que clase de persona sería y si seria muy arriesgado hacer lo que vino a continuación (de ahí la importancia de una sonrisa franca para ganarte la confianza de un extraño en poco segundos, Toni Marco tiene un blog muy bueno sobre ello que recomiendo)

   – Pues es muy amigo mío, de hecho está ahora viviendo en Madrid. ¿Quieres conocerlo?

   Casi muero (a chorros XD) de la impresión, las palabras no salían de mis labios.

   – Seguro que a él le encanta conocerte

   Yo seguía ojiplática y con la mandíbula desencajada.

   – Mira hacemos una cosa, te dejo su teléfono y lo llamas. Así puedes visitar su casa y su taller 

   Hablamos a susurros un ratito más, le agradecí mil el gesto y le aseguré que lo llamaría.

 Arrepentirte de lo no hecho es el peor sentimiento 😦

   ¿Que paso? Pues que por aquel entonces mi vergüenza y mi sentimiento de pequeñez e insignificancia no me permitieron llamar. Todos los días acariciaba el numero y mas de una vez lo marqué y colgué. Es decir que perdí la mayor oportunidad de mi vida, me perdí conocer a la persona que más me inspiró en mi carrera, de poder haber aprendido de él, de charlas interminables sonde tema intrascendentes. Me he imaginado mil millones de veces como habría sido. Así que en cuanto empecé a coger confianza en mi misma me prometí que tomaría las decisiones con cabeza siempre pero me quitaría los miedos de una patada. Según la teoría del caos (José Noguera lo explica perfect) nunca podremos predecir con exactitud como se van a desarrollar los acontecimientos, así que ¡deja de pensarlo tanto y actua!

 A veces apagaría el lado izquierdo de mi cerebro.

  Es el que te hace sentir culpable si alguna de “tus locuras” no sale tal y como planeaste y se encarga de recordártelo cada vez que intentas una nueva, es el que se encarga de poner el miedo en tus acciones, el que no te deja expresarte tal y como eres (por desgracia también se encarga de mantenerte vivo por mas tiempo, así que no puedo darle a botón de Off, si ya es conectado y casi me mato una vez al mes…) en fin, es el gemelo coñazo de la ecuación.

 Ni teniéndolas todas de tu parte te aseguras el éxito.

   Así que elige siempre la opción que te dicte el corazón, no la que tengas en el papel escrito, eso es tan fácil averiguarlo como el hecho de tirar una moneda al aire, jugártelo a cara o cruz, porque es un misterio pero justo en el momento en que la moneda comienza a girar en el aire tú ya sabes de que lado quieres que caiga. No digo tampoco que vayas jugándotela a cada paso, pero si que estés alerta, porque tu subconsciente es mas listo que tu consciente (no sé si me acabo de inventar un término ^.^) y te avisa cuando ve que te vas a equivocar.

   A veces escucharlo no es tan difícil, solo tienes que apagar el ruido exterior para escuchar tu voz interior. Yo lo consigo con la meditación. Es en esos momentos cuando he notado los susurros mas claramente, cuando me han venido la mayoría de las inspiraciones (incluso para mis post, si sé que no lo parece pero están muy estudiados).

   Sé que siempre vuelvo al tema de la meditación cuan cansina, pero es que de verdad que es de lejos el mejor hábito que he incorporado a mi vida. Es notar que tienes una guía que te lleva de la mano, por el camino fácil, sencillo y amoroso de la vida.

Imagen¿pá hi o pá hi? Prrrr

Conclusión:

   Mi recomendación es que cuando tengas que tomar una decisión le des siempre más peso a las razones que salen del corazón, subconsciente o llámalo X (up to you, mira como chanelo con el inglés chaval!) y sobretodo te des tiempo libre de pensamientos para que esa voz te pueda hablar (sino meditas por lo menos dedica los minutos de la ducha a tararear y no pensar en lo que tengas que hacer después, se que me lo agradecerás algún día!!XDDD)

    En cuanto a ti, ¿Cuál ha sido la decisión que más cambio tu mundo? y sino es así ¿Te ha pasado alguna situación parecida a la mía, que te hayas querido tirar de lo pelos por tont@? Y ahora…¿jugamos a la ruleta rusa con tu vida? :p